La primera convocatoria de las X Jornadas orquideológicas de la Sierra de Albarracín reunió a participantes de distintos puntos de España y permitió localizar a la Serapias parviflora, una especie nunca antes citada en la provincia
La segunda cita, prevista para julio, se ha suspendido debido al adelanto del ciclo vegetativo provocado por las condiciones meteorológicas de este año
Las X Jornadas de Orquídeas de la Sierra de Albarracín han vuelto a confirmar el extraordinario valor natural de este territorio y el interés que despierta entre los amantes de la naturaleza y la botánica. La primera de las dos convocatorias previstas para este año, celebrada en junio, se ha saldado con un balance muy positivo tanto por la calidad de la experiencia como por un hallazgo de especial relevancia: la localización de Serapias parviflora, una especie que no había sido citada hasta ahora en la provincia de Teruel.
En esa primera cita se pudieron observar 24 especies de orquídeas silvestres y varios híbridos, una cifra muy destacada teniendo en cuenta que en la Sierra de Albarracín existen 61 especies catalogadas. Entre las especies más representativas de esta edición destacaron las Orchis militaris, Coeloglossum viride, Serapias vomeracea, Dactylorhiza incarnata y Ophrys castellana, reflejo de la extraordinaria diversidad botánica que albergan los distintos ecosistemas de la sierra. A ellas se sumó el gran hallazgo de las jornadas: la Serapias parviflora, localizada en la Dehesa de Guadalaviar y citada por primera vez en la provincia de Teruel.
José Antonio Beneíto, educador ambiental, guía de las jornadas desde sus inicios y gran conocedor de la flora de la Sierra de Albarracín, destaca que, “aun llevando una decena de jornadas, seguimos encontrando descubrimientos tan importantes como este, lo que demuestra el enorme potencial botánico de este territorio”.
Aunque las condiciones de esta primavera han hecho que el número de observaciones haya sido algo menor que en otras ediciones, la filosofía de las jornadas se mantiene intacta: priorizar la calidad de la experiencia frente a la cantidad de especies vistas. El objetivo es que los participantes puedan detenerse, observar, comprender la morfología de las plantas, identificar especies e híbridos y profundizar en disciplinas como la fenología, que estudia cómo influyen las condiciones climáticas en los ciclos biológicos de los seres vivos.
Precisamente, las circunstancias meteorológicas de este año han obligado a cancelar la segunda convocatoria, prevista para el mes de julio. La escasez de nevadas durante el invierno, la ausencia de heladas en abril y el incremento de las temperaturas han provocado un adelanto significativo del ciclo de floración de las orquídeas. Muchas especies ya habían completado su desarrollo antes de las fechas previstas y las altas temperaturas han acelerado, además, su deshidratación, haciendo imposible garantizar una experiencia de calidad para los participantes.
Lejos de suponer un contratiempo, esta decisión responde al compromiso de la organización con el respeto a los ritmos de la naturaleza y con un modelo de turismo responsable, adaptado a las condiciones reales del medio natural.
Tras diez años de trayectoria, las Jornadas de Orquídeas de la Sierra de Albarracín se han consolidado como una de las citas de referencia para los aficionados a la orquideología y al ecoturismo. Las plazas vuelven a agotarse edición tras edición y más de la mitad de los asistentes son participantes que repiten la experiencia. Muchos de ellos recorren otros encuentros especializados en distintos puntos de España y destacan especialmente el formato de grupos reducidos que caracteriza a estas jornadas, donde cada salida se convierte en una oportunidad para aprender con calma y descubrir la riqueza botánica del territorio desde una perspectiva divulgativa y respetuosa.
Organizadas por la Asociación de Empresarios Turísticos de la Sierra de Albarracín (AETSA), con el patrocinio de la Comarca de la Sierra de Albarracín y del Gobierno de Aragón, estas jornadas forman parte de la firme apuesta de la asociación por un modelo de ecoturismo sostenible, basado en la conservación del patrimonio natural y en la generación de experiencias de calidad.
Las orquídeas silvestres constituyen uno de los mejores indicadores del buen estado de conservación de los ecosistemas. Sus sofisticadas estrategias de polinización, su extraordinaria diversidad y su estrecha relación con el equilibrio ambiental convierten su observación en una oportunidad para descubrir la riqueza natural de la Sierra de Albarracín desde una mirada diferente. Un escenario privilegiado para seguir impulsando un turismo de naturaleza responsable, respetuoso con el entorno y comprometido con la conservación.
Imágenes: J.A. Beneíto
